Capítulo 10. El pulgar de la mano y braquear nos hizo humanos

Cuando el pequeño «bwana» Kaloloi pueda coger las primeras cosas, el sonajero primitivo, hecho con una piel endurecida, que tiene en su interior algunas cápsulas vegetales, que producen un ruido. La trompa del pequeño elefante, del pequeño «bwana tembo», comenzara a enlazarse por primera vez con la trompa de su madre, o con la trompa de su prima, la “nurse”.

Cuando la pequeña mano de Kaloloi pueda palpar en el seno materno acariciando los pezones que le alimentan, no solo materialmente, sino también psíquicamente, la pequeña tromba de «bwana tembo» estará palpando por primera vez también en las dulces ubres maternas, que están colocadas allí entren las dos formidables extremidades delanteras.

Cuando las manos de «bwana» Kaloloi manufacturen los primeros elementos, ya en la infancia, la trompa de «bwana tembo», romperá las primeras ramas de las acacias, friccionará los termiteros para absorber el polvo, y regurgitará el agua para irrigar con ella su piel. Paralelamente se irán desarrollando los dos órganos que dieron el triunfo, el éxito, por un lado al hombre y por otro lado al elefante. El cerebro y el gigantismo, la mano prensil y la trompa.