Capítulo 3: Muerte por hambre al no poder migrar y comérselo todo

Un elefante adulto come hasta trescientos kilos diarios de masa vegetal. En periodo de sequía, si no pueden migrar y se acaba la hierba, ingieren cortezas y astillas de los troncos de los árboles,

Elefantes en Mdutu. Foto©: benigno@quercus.es

que derriban empujándolos con su poderosa frente.

La alegría que tuvieron los expedicionarios de 1967 al avistar, por fin, un numeroso grupo de elefantes, la empañó el botánico del grupo. Estaban ingiriendo las cortezas de las acacias. El experto se percató de que aquello no era un ramoneo habitual sino una anomalía que podía acabar en tragedia, porque los elefantes tumbaban y astillaban los troncos para comerlos. Tras destruir los bosquetes de la sabana arbustiva, vitales para ellos y para otras especies, sobreviene su propio exterminio, al acabar con la fuente de alimento. La proliferación excesiva de elefantes lleva a su extinción, lo mismo que le ocurriría a cualquier otra especie, incluida la humana.