Félix R. de la Fuente, antitaurino, vio en el toro bravo al uro primigenio a recuperar


Por Benigno Varillas,

Autor de la Biografía de Félix Rodríguez de la Fuente 2ª Edición, de fecha 14 de marzo de 2020. Ya a la venta en: http://www.elcarabo.com/producto/biografia-felix-rodriguez-la-fuente-2a-edicion-2020/ 
Tirada inicial conmemorativa del 40º aniversario del fallecimiento del maestro, limitada a 100 ejemplares. Los primeros ejemplares serán enviados a finales de este mes de febrero de 2020.


Un día de carnaval, hace 40 años, Félix Rodríguez de la Fuente, Paco Umbral, Giménez Alemán, Lina Morgan, Lorenzo López Sancho y otros famosos, se presentaron disfrazados en la antigua sede del diario ABC, en el madrileño Paseo de la Castellana, convocados por el director, Guillermo Luca de Tena, para participar en una sesión fotográfica que conmemorara el primer carnaval de la democracia, fiesta prohibida por la dictadura franquista durante 40 años. Félix acudió disfrazado de cetrero, halcón en el puño. Fue alabado por original, pero era su atuendo habitual. 

Félix disfrazado de cetrero medieval para una sesión fotográfica del diario ABC con motivo del carnaval de 1980.

A los dos días, el 24 de febrero de 1980 el crítico taurino del ABC, Vicente Zabala, publicó el siguiente titular: «Por fin Rodríguez de la Fuente se va a ocupar del toro en Televisión». El periodista desvelaba un pacto que había sellado con Félix, arrancándole en público el compromiso de hacer un documental sobre el toro bravo. 

Ocurrió en el transcurso del almuerzo organizado por el director del ABC tras la sesión fotográfica carnavelesca en un restaurante de la madrileña calle de Claudio Coello. Félix se sentó con el periodista deportivo Enrique Gil de la Vega, Gilera. En esos repartos improvisados que se hacen en los tumultos tomaron casualmente asiento, al otro lado de la mesa, el ganadero Martín Berrocal y el crítico taurino Vicente Zabala. Este último, azorado de tener en frente a Félix, a quien había vituperado en alguno de sus escritos, le explicó que se había metido con él siempre respetuosamente por no entender cómo podía haber publicado la serie Fauna Ibérica en ABC sin mencionar al toro. No hizo alusión a declaraciones antitaurinas hechas por Félix desde 1969, que eran las que le dolían, tales como: 

«La fiesta nacional es la exaltación máxima de la agresividad humana. (…) Te aseguro que evitaré siempre que mis hijas asistan a esas fiestas. De este modo, evitaré adquieran potencialidad agresiva, cosa que adquiriéndose solo contribuye a que sean menos felices». (1)

O cuando en 1969 contestó al Norte de Castilla a«¿Es usted enemigo acérrimo de las corridas de toros y de las cacerías de zorros?», con: «No estoy de acuerdo con ninguna de la dos actividades (…) lo que no admito es el espectáculo en sí, el recreo con el martirio del animal». (2)

Y la publicada por la revista Hola, sin fecha ni fuente, en la que dijo: «No soy aficionado a los toros, ni podría serlo nunca. Estoy convencido de que la fiesta taurina está destinada a desaparecer con el tiempo». (3)

Zabala le espetó en aquel ágape si era enemigo de las corridas de toros, a lo que Rodríguez de la Fuente, siempre conciliador, le contestó: 

– «No soy enemigo del juego con los animales; incluso me parece más digna la muerte del toro en el ruedo que en un matadero. El puntillazo traidor, el espectáculo sangriento que se presenta ante los ojos del animal en las naves de los mataderos es de una repugnancia superior a la que puede producir la pelea y el quebranto del toro durante la corrida, pero de eso y mucho más seguiremos hablando, si te parece, en mi casa. Estoy a tu disposición y dispuesto a ocuparme del toro de lidia».  (4)

Sorprendido de la respuesta –que no podía ser otra en una conversación amistosa en el transcurso de un almuerzo en el que te ves rodeado inesperadamente de personas cuya actividad no compartes– Zabala aprovechó para cogerle por la palabra. Se puso en pie y tomando a los presentes de testigos propuso sellar con un apretón de manos el compromiso de hacer un programa sobre el toro bravo. 

Rodríguez de la Fuente, viéndose rodeado de taurinos, en lugar de enzarzarse en un debate, utilizó la fuerza de sus oponentes y les sacó su apoyo para filmar un reportaje que tenía en mente, que no era glosar la fiesta nacional, como ellos querrían, sino abordar el tema del uro, especie extinguida que conocía del arte rupestre de Altamira. 

Ya el 4 de marzo de 1977, tras hablar del caballo, dijo en el capítulo, titulado Olimpiada zoológica del programa El Hombre y la Tierra

 «El toro de lidia es, seguramente, de todos los bóvidos domésticos vivientes, el que más se parece al prehistórico y legendario Uro». (…) «Hay muy pocos enemigos naturales que puedan darle muerte cuando se defiende con su bravura y su cornamenta».

Una admiradora que subió a YouTube ese fragmento del capítulo de su serie afirma que tenía más escenas rodadas para el famoso documental que anunció sobre el toro bravo, y dice: «Lástima que el doctor Rodríguez de la Fuente tuviera el accidente en el que perdió la vida, ya que, entre otras cosas maravillosas que hubiera hecho, nos quedamos sin ver realizado el documental que estaba preparando sobre el toro bravo y la importancia de su crianza para el mantenimiento y sostenibilidad de la dehesa. Se dice que tenía grabado el parto de una vaca. Un parto, el de la vaca brava, de especial belleza en la naturaleza. Viviendo en manada, se retira del grupo unos días antes, para encontrar la tranquilidad que busca en el parto. Después, cuida la cría a solas durante unos días, antes de presentarla al resto de la manada».

Félix se disculpó en aquella comida de Carnaval en ABC por no haberse ocupado antes de Bos taurus. Lo achacó a la complejidad del reto.

– «Piensa –le dijo a Zabala– que el toro en España es un animal muy conocido. Me tengo que atar fuerte los machos. No cabe el error ni el desliz. Hay muchos aficionados y, además, numerosas personas que se dedican a la cría y selección de estos preciosos bóvidos».

– «¿No te cogerá a ti el toro…?», le advirtió Zabala, temeroso de meterle en un compromiso que le trajera descrédito entre sus seguidores opuestos a un espectáculo basado en el sacrificio de un animal prolongando su agonía. 

– «No me va a coger. Vamos a hacer un trabajo serio. Quiero sacar al toro desde que nace hasta que sale por el chiquero. Ahí terminará mi tarea». 

Vicente Zabala, sin proporcionar detalles, publicó que «Félix dio a continuación una auténtica lección de Zoología sobre las características del toro de lidia». Pero en lugar de contar lo que dijo el naturalista, escribió: «Corto el tema. Ya lo saben ustedes. Pronto, muy pronto, en el dominical de ABC», refiriéndose a una entrevista que le haría sobre el toro a la vuelta del viaje del que nunca regresó. «Y, después, bastante después, porque va a trabajar de firme en el tema, en la pantalla», finalizaba Zabala, adelantando que Rodríguez de la Fuente dedicaría dos años a realizar el documental sobre al toro. Al despedirse a la salida del restaurante, Félix le puso a trabajar: – «Quiero que me presentes a Eduardo Miura y a los propietarios de los principales encastes».

Todos intuían que iba a ser un trabajo «muy a fondo». Algo que descubriría facetas inéditas del toro bravo, que explicaría el porqué de la tauromaquia. Como decimos, cabe pensar que Félix Rodríguez de la Fuente cedió a la encerrona no por verse envuelto en ella, sino por la oportunidad de hacer la gran película del uro. En el décimo aniversario de la muerte de Félix, en 1990, Zabala rememorando de nuevo en el diario ABC aquella conversación, añadió un dato más al decir que a Félix «lo que le interesaba del toro era su condición de fiera».

Única imagen del toro primigenio o Uro que se conserva. Alemania, siglo XVII.

La idea de filmar al toro bravo la anunció Félix en un capítulo de su programa de Radio Nacional de España emitido el 13 de marzo de 1980, un día antes del accidente que lo arrebató. Se había grabado y enlatado a finales de febrero. En la serie Aventura en Canadá del espacio radiofónico La Aventura de la Vida al hablar de la importancia del caribú en el Ártico, hizo el comentario de que ya sabíamos más de aquel animal –por los capítulos que llevaba hablando de él– que del toro bravo español, «ese hermoso animal del que quizá contemos alguna cosa algún día y quizá hagamos una profunda película». 

Ese interés, en alguien que como él no tenía simpatía por el espectáculo taurino, delataba que veía en el toro bravo algo más que la tauromaquia y ese algo era el uro. Engarzaba con el pasado lejano en el que llevaba años indagando para encontrar claves que puedan ayudar a reconducir el rumbo suicida de la sociedad actual.

Uro pintado en la cueva paleolítica de Lascaux, Francia, hace 15.000 años.

La crisis económica exige generar riqueza. El paro juvenil empleo con urgencia. La vida salvaje puede dar ambos. Solo con cambios en la legislación vigente que faciliten que los conservacionistas puedan conservar en esa mitad de España vacía, cambiando normas caducas que impiden a los emprendedores acometer una economía basada en recuperar lo salvaje.

Muchos de esos parámetros se daban ya en 1980. Grandes zonas estaban siendo abandonadas por los  que habían huido a la ciudad. Ya entonces, Félix proponía el desarrollo de la España vacía promoviendo reservas de fauna impulsadas por la sociedad civil, en lugar de pistas de esquí y urbanizaciones. Una agricultura y ganadería subvencionada a base de impuestos no hubiera entrado en su cabeza. En un programa en 1975, Rodríguez de la Fuente habla ya de recuperar a los grandes herbívoros salvajes por su importancia ecológica y su interés económico:

 «(…) Se podrían hacer los más bellos parques naturales de Europa. Parques naturales en los que no solamente se cuide la fauna actual sino que se introduzca y se fomente la fauna que aquí vivió, en periodos históricos o prehistóricos. (…) Podrían volver a vivir los bisontes que vivieron aquí, que pintó el hombre de Altamira hace 15.000 años. Podrían reintroducirse caballos de montaña, que dan exactamente los parámetros de los caballos salvajes que pintó también el hombre del magdaleniense, Podrían vivir los osos, que aún viven, pero más números, menos temerosos del hombres. Podrían vivir los ciervos, los corzos, las infinitas criaturas, además de la perdiz nival, además del urogallo, además del quebrantahuesos, de las águilas, de los buitres, de las cabras monteses, de los rebecos. (…) Yo creo que debíamos de ponernos todos la mano en el corazón y pensar un poco en el porvenir».  (5)

Y hablando del valle de Belagua, en 1976, dice: 

 «Allí he visto más de una docena de quebrantahuesos; he visto multitud de buitres, de águilas reales. Allí podría vivir el ciervo, vive el corzo, el jabalí. Podría vivir hasta el bisonte europeo, que vivió allí. Podría vivir hasta alguna raza de caballos montañeses salvajes de España, que aun se perpetua, por ejemplo, en los Asturcones. (…) Si alguna buena inversión se puede hacer hoy en día en España, es la inversión a largo plazo de conservar nuestras bellezas naturales».

Félix Rodríguez de la Fuente pensaba que, de seguir las cosas como en 1970, en pocas décadas se extinguiría el lobo, el quebrantahuesos, las ballenas, el lince, los buitres… pero, a la vez, veía la posibilidad de recuperar tanto a esos animales como al bisonte, al uro y al tarpán, para qué hablar de homo magdaleniense. Creía posible evitar la extinción de la fauna haciéndola rentable con parques de fauna europea, al estilo de los que había conocido en África, que eran y son motores de la economía.

A veces le entraba el desanimo y era pesimista sobre el futuro, sin embargo, no perdía los nervios. Avanzaba como un elefante, sin que lo mediocre le detuviera. No podía imaginar que su actitud y su labor cambiarían las cosas en un plazo breve, tanto que, de no ser por aquel accidente, hoy podría contemplar satisfecho cómo especies que hace 45 años iban camino de la extinción, están remontando sus poblaciones. Tendría la esperanza de que lo libre acabe por ser tan importante para la especie humana como lo fue antes de la fiebre neolítica. 

Este texto es un extracto del libro «RECUPERAR LO LIBRE: El Rewilding» de Benigno Varillas. Para adquirirlo vete al final de esta página.

Enlaces:

https://youtu.be/JwieA7X-XBA

(1) – José A. Olivar. 1971. «La fiesta nacional es la exaltación máxima de la agresividad humana». El Correo Español. Bilbao, 21 de febrero. p. 26, citado sin dar la fuente por Miguel Pou en La Conciencia Planetaria de Félix R. de la Fuente, 2008.

(2) – Julián Lago. 1969. Entrevista publicada en la sección Tres minutos. No tenemos fecha exacta del recorte del diario El Norte de Castilla. Valladolid. Documento del archivo del legado de FRF.

(3) – Revista Hola. 1980. «Las diez mejores anécdotas de Félix Rodríguez de la Fuente». Madrid, 29 de marzo de 1980.

(4) – Vicente Zabala. 1980. «Por fin Rodríguez de la Fuente se va a ocupar del toro en Televisión». Diario ABC de Madrid, 24/02/1980, pág. 67 http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1980/02/24/067.html

(5) – Félix Rodríguez de la Fuente. 1975. «La Vida insularizada». TVE. Madrid, 16 diciembre. 06:13. https://youtu.be/PzafbBkL7EY

Extracto del libro «RECUPERAR LO LIBRE: El Rewilding» que amplía la Biografía de Félix Rodríguez de la Fuente 2ª Edición, de fecha 14 de marzo de 2020. Ya a la venta en:

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